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Este fin de semana me voy a Madrid
Sí, sí, es un viaje de placer. Voy a los madriles porque me apetece. Después de ARCO y la pasarela Cibeles, seguro que la ciudad está resacosa, pero como siempre tendrá suficientes alicientes (si no más) para ofrecer lo mejor que tiene. He planeado un poco mi viaje, aunque tengo algunos vacíos, espero que alguien pueda ayudarme. Os dejo una lista que he hecho y acepto todo tipo de propuestas, aunque creo que me estoy pasando para un fin de semana que empieza en sábado y termina el lunes, además tengo que dejar tiempo libre para el descubrimiento propio.
- Grasabares: (todos estos los he sacado de La Cuchara, un gran sitio)
- El Palentino c/Pez, 8 (metro Noviciado) - pepito de ternera 1.80 euros, domingos cerrado.
- Elefante Guin c/Imperial (soportales exteriores de la plaza Mayor).
- Bar Melos (Lavapies) c/Ave María 44 - lo típico son las zapatillas, pan de hogaza con queso de tetilla y lacón, por 7 euros y también las croquetas.
- Casa Labra (Sol), c/Tetuan 12 - especilidad en bacalao.
- Revuelta (La Latina), c/Latoneros, 3 - especialidad en bacalao también, algo más caro que el anterior, pero más rico??
- Comer barato: (necesario para nuestro presupuesto limitado por lo bajo)
- La Musa Malasaña (12 euros el menú al mediodía) c/Manuela Malasaña, 18 (metro Bilbao, San Bernardo).
- Con 2 Fogones (9.50 euros menú al mediodía) c/San Bernardino, 9 (metro Plaza de España, Noviciado)
- Pink-Sush¡man: (no es ni barato ni será muy especial pero tiene cinta transportadora). c/Caballero de Gracia, 8. Lo conozco por La Cuchara y la crónica fue de esmadriz!
- Comer bien: (porque también hay que darse caprichos, alguno caerá si no nos gastamos la pasta en otras cosas)
- MIYAMA (japonés) c/Flor Baja, 5 tel:915401386 (30-40 euros), bueno y abundancia. Lo recomiendan Lila y Fluzo (o Manuel Bartual).
- Sudestada c/Modesto Lafuente 64 te.:915334154 (cierra los lunes). Lo recomienda Nopisto, El dilentante y alguien más que no recuerdo.
- Shinga (o singha): Rosa de Silva 14 (lo recomiendan en Glotonia, cocina oriental).
- Tomar el te como Victoria Beckham: (seguro que ella toma alguno que dicen que adelgaza, yo sólo quiero probar unos cuantos difíciles de encontrar y comprar alguno que otro). BOMEC c/San Joaquín, 8 (metro Tribunal, semiesquina Fuencarral nº 73) cierra el domingo y el salón sólo abre desde las 17.30 a las 21.00.
- Expos chulas: (había alguien que se iba a currar esta categoría, porque después de ARCO habría cosas que interesan, supongo que está en ello). También iremos a ver lo que haya en el espacio Sins Entido c/ Válgame Dios, 6 (Chueca), cierra el domingo.
Vermú de grifo, Sitios donde bailar a lo robot, Tiendas chulas, Alternar de noche, Chorradas, Sitios agradables - son categorías que me han quedado sin dirección, puede que puedas ayudarme un poco.
Actualización (21/02/07 22:35) - Hoy acaban de lanzar 11870, que entre otros cosas sirve para recopilar todas las direcciones que he recogido yo en los días pasados y las que me habéis pasado en los comentarios, como tarjetas de visita. Yo ya me he hecho mi página, cuando vuelva de Madrid actualizaré las referencias contando cosas sobre ellas.
Risotto Noir (por Leandro Alzate)
(Siguiendo con la categoría de Colaboraciones, esta vez es Leandro quien ha querido compartir su mejor receta. Por cierto, Leandro estrena web donde presenta sus trabajos).
Otra misión engañosamente sencilla para Mc Lean. De camino al mercado, me cruzo a los últimos hijos de la madrugada. Atento a las luces, Mac, no te distraigas de tu objetivo: conseguir ese puñado de calamares. Todo resultará más sencillo si no les miras a los ojos.
Llego a la mansión de BocaDorada con un póker de jibiones en la manga, y la mirada de una rubia clavada todavía en la solapa. Ahora hay que hacer un trabajo fino, qué demonios. Con un cuchillo de cuatro pulgadas voy abriendo en canal esos cuatro bichos. Arrojo las vísceras y la pluma a un lado. Separo las cabezas y corto los cuerpos en tiras de un centímetro. Joder, no me gustaría estar en su pellejo.
Preparo el “brebaje de Mac”: 350 cl de caldo de pescado y 100 cl de vino blanco, mezclados pero no agitados. Reservo el brebaje para más adelante.
En una sartén frío media cebolla grande y un diente de ajo. Entendedme, no pretendo convertirlos en chamusquina. No se trata de eso. Hablo de dejarlos suavemente fritos y entonces lanzarles encima un vaso de arroz. Hablo de remover ese cóctel unos segundos antes de que me estalle entre las manos, unos jodidos segundos. Trabajo fino.
La tinta de calamar (dos sobres) que le sonsaqué a aquella rubia tiene su papel en esta función, y ahora le toca salir a escena. Vierto su negrura sobre el arroz y la cebolla y el ajo, y durante los diez segundos en que hago hervir todo ello pienso en Dios. Cambio todo el asuntito a un nuevo recipiente, una lustrosa cazuela. Allí tiene lugar el último acto de la comedia: descargo los trozos de jibión y comienzo a destilar el brebaje de Mac sobre la mezcla, dejando que el arroz lo absorba poco a poco. La operación se alarga durante veinte minutos tensos como un arco. Cada poco, remuevo el asunto, que va adquiriendo la oscura apariencia de un Risotto Noir.
El Risotto no necesita reposo, simplemente se va espesando como la culpa de algunas personas, hasta que está listo para servir. Es lo que pienso mientras la afilada silueta de BocaDorada se perfila sobre el biombo del salón.
Me estoy quitando del puré
Este invierno le he dado fuerte al puré y lo he disfrutado, pero lo mucho aburre y si es en puré creo que más. Así que me estoy quitando del puré. Estoy en una época de transición, mezclo puré con tropezón, en la medida que vaya aumentando el tropezón, no tendrá sentido llamarlo así.
El plato entro muy bien y quedó bonito además. El puré era de calabaza y calabacín con cebolla. Los tropezones eran cebolla, zanahoria y pimiento italiano pochado en tiritas, hojas de rúcola y daditos de queso emmental.
Comer con la luz de invierno
Los viernes no trabajo por la tarde pero entro a trabajar una hora antes y al mediodía salgo una hora más tarde que lo habitual. Ocurre que viendo la proximidad del fin de semana y del cansancio acumulado no solemos hacer comida el jueves, por lo que muchos viernes tenemos que improvisar la comida. Solemos comer con esa luz blanquecina de invierno, un poco tristona pero con la satisfacción de que nos espera una pequeña siesta sin que nadie nos moleste.
Esta vez ha sido un revuelto, de los hongos del que nos surten mis padres, con lo que quedaba del hígado de ayer. En lugar de nuestro habitual pan utilizamos las tortillas de trigo. Y me acabo de despertar de esa agradable siesta para tomarme un café con leche, y a pesar de la luz de invierno todavía es de día. Ya se está pasando el invierno.






