bocadorada.com
Repetir o innovar
En el trabajo me está tocando investigar, estudiar y aprender, para luego aplicarlo en los proyectos que llevamos, ni que decir tiene que estoy encantada. Lo único, que cuando llego a casa necesito relajarme de las nuevas excitaciones. Necesito algo así como volver a los orígenes, repetirme en la cocina, en mis valores seguros, albóndigas en salsa de tomate, hamburguesas rusas o pizzas caseras. Me acabo de dar cuenta que a donde vuelvo es a los recuerdos de la infancia.
Como parece ser que nunca he dado mi receta de salsa de tomate, ahí va, “de toda la vida” (de mi vida, por supuesto).
Ingredientes
- 4 tomates maduros
- 1 cebolla
- 2 pimientos
- 2 zanahorias
- aceite de oliva
- sal
Elaboración
Trocear las verduras y pocharlas comenzando por las que más tiempo necesitan, a fuego lento durante 2 horas. Pasarlo por el pasapuré comprobar el punto de sal. Prefiero este tomate lo prefiero al que se compra en el supermercado mil veces.
Ya volverán los tiempos en los que en el trabajo no tenga más que rutina, porque el trabajo tiene sus propias exigencias. Entonces, necesitaré volver a investigar en libros, blogs, foros, en casas de conocidos, en bares, restaurantes y mercados, para aprender y probar con cositas nuevas en mi laboratorio personal.
Por cierto, que repetirse tiene sus ventajas, me quedan unas pizzas de alucinar.
Un puente para descansar
Me he tomado el puente para descansar en casa. Dormir mucho, leer, pasear y hasta trabajar un poco, pero con ganas y sin obligación. Vamos, que lo he aprovechado pero que no es muy interesante lo que he hecho.
He tenido tiempo para leer, lectura placentera, un ensayo en este caso. He salido de paseo y me he zampado un pintxo a media mañana en un buen bar (el viernes y el sábado), he trabajado con verdaderas ganas en algo que me tiene más absorbida que lo habitual durante todas las tardes. He quedado con amigos para hablar, hablar y hablar. En lo comestible, todo muy de andar por casa, pasta, arroces, un día comimos salmón, verduras y estos muslos de pavo con verdura al horno y basmati con espinacas, que quedó riquísimo.
Volvimos al Fük y comí una hamburguesa completa y doy fe de que merece la pena. También comimos una ración de tempura de txipirones en un bar de García Rivero, que resultó interesante, nos lo sacaron con soja japonesa y todo. Y como ha hecho hasta calor, disfrutamos viendo a los niños ducharse a los pies del museo Guggenheim. Lo bien que se lo estaban pasando…
Tengo que empezar a pensar en menús de verano que ya no queda mucho, ¡qué ganas tengo!
¿Invierno o primavera?
Durante el mes de febrero estamos viviendo una adelantada primavera, que no me parecería mal si no creyera que volverá el invierno. Dan ganas de comprarse ropa de verano, nos animamos a planear viajes y excursiones y el cocido no es lo que más nos apetece.
De todas formas, un cocido ligero a mí me sigue gustando para primavera, un cocido de garbanzos con arroz caldosito por ejemplo. En este caso, para picar hemos hecho unas tostadas de pasta de paprika con camembert y albahaca.
Mi limonero está confundido, se ha creído este timo primaveral y está echando sus primeras flores. Ahora temo dejarlo en el balcón para que se me congele el pobre, con lo que le ha costado salir adelante.
De todas formas la primavera adelantada nos está haciendo un gran favor a la hora de pasar el rato en el ascensor entre desconocidos. Es el tema de siempre pero con novedades, ahora todos se aventuran a especular cómo será el verano.
Revistas femeninas
Ali nos regaló a propósito del segundo aniversario de este blog, el número de diciembre de 1932 de la revista Menage, que no tiene desperdicio. Vamos que a eso le voy a sacar chispas, Ali, muchas gracias.
¡Qué perversas han sido siempre este tipo de revistas! Pero cómo mola su publicidad, sus recetas, sus ilustraciones…
Es curioso comprobar que todo está inventado hace tiempo que lo que ocurre es que no lo conocíamos, por ello cuando hacemos algo es importante encontrar precedentes, casos parecidos que nos ayudan a situarnos y a hacer mejor las cosas.
Me ha llamado mucho la atención cómo se integra la publicidad, sobre todo los pequeños anuncios, me han recordado a la publicidad contextual de adsense. Esos anuncios que a veces nada tienen que ver pero están por algo. Además la distancia te permite no ofenderte por lo que lees. La diferencia está en que ahora se hace de forma automática.
El problema de este tipo de revistas es que ofrecen modelos a imitar y los modelos son perfección. Hablemos de los años 30, 60 o en la actualidad, poco ha cambiado, las revistas femeninas se han adaptado a los tiempos en cuanto a lenguaje y poco más. Vemos un modelo de mujer organizada, se nos muestran páginas de decoración, labores y cocina, no salimos del mundo de los sentimientos y gastamos mucho en belleza y moda. Con todo esto, ¿qué tiempo te queda para desarrollarte profesionalmente y culturalmente? Lo digo porque las revistas femeninas actuales dicen representar a una mujer que crece profesionalmente y que es culta.









