Una imagen vale más que mil palabras.
A pesar de que el verano se ha vuelto a ir de esta ciudad a algún sitio que no alcanzo a comprender, he decidido no tenerlo en cuenta para que vuelva sin miedo a reproches. Abrimos las ventanas y nos dimos el gustazo del colesterol para celebrar que estos meses disfruto de jornada continua.
Huevo frito, patatas fritas crujientes, chorizo pasado por la sartén, pimientos de Gernika. ¡Viva el colesterol!


Julio 4, 2007 a las 16:48
Peo si es que tú eres un sol!!!menuda suerte tienen algunos.
Pero ya sabes, no peques demasiado que la operación bañador se aplica a los dos.
Julio 4, 2007 a las 19:06
Torrijas, huevos fritos, chorizo, patatas fritas… Txiki tienes un supermetabolismo que despierta la peor de mis envidias. Llevo un mes comiendo manzanas, zanahorias y lechugas en exclusiva y para más joder, no me luce nada. Cada vez tengo más claro que la felicidad y el amor, engordan!
Feliz verano!
:D
Julio 4, 2007 a las 19:07
A estas alturas del verano la operación bañador está perdida. Así que démonos un pequeño capricho de vez en cuando.
Julio 4, 2007 a las 19:36
Si me dijeran, qué cena que te parece la mejor del mundo mundial? elegiría exactamente esa combinación. Si el aceite que empleas es del bueno, el olor que se monta en la cocina es maravilloso, a mí me recuerda a la infancia y al verano.
Por otro lado, pienso que no somos conscientes de lo baratos que son los huevos para lo ricos que están. Alguna vez me he preguntado qué sucedería si los huevos escasearan y se sirvieran sólo en restaurantes carísimos. ¡Yo los pagaría! Y el colesterol… no es tanto, al menos si -como parece en la foto-, no te pasas con las cantidades. Pero estoy de acuerdo con Garbancita: Yo también envidio tu metabolismo!
Julio 4, 2007 a las 19:58
Me tienes que contar si tienes algún truco para sacar las patatas fritas crujientes en sartén. No hay manera. Las corto mas o menos finas, les doy una primera pasada con aceite a medio fuego y luego con el fuego a tope les doy una última pasada para que queden crujientes, pero nada, al minuto o dos de salir de la sartén están blandas, y eso que las pongo en papel de cocina para quitarles el exceso de aceite.
Me da mucha rabia, porque para una cosa así tampoco voy a llenar la freidora, que está en el fondo del armario.
Julio 4, 2007 a las 22:06
Que viva! que viva el colesterol!! dios mio que post tan rico…estos son los que más me gustan (torrijas, que es lo mejor del mundo), huevos fritos, pimientitos de gernika….mmm
Ah, y vaya luz tan bonita en Bilbao a las 10 menos 10 de la noche :) ñam!
*Por cierto, a Inglaterra el verano no hay venido, que estamos con inundaciones!!!
Julio 5, 2007 a las 09:33
Los que no abusamos de platos de este tipo, cuando tenemos la oportunidad de meternoslo entre pecho y espalda nos saben a gloria.
Oye, te quedan los huevos perfectos!!!
Julio 5, 2007 a las 10:55
Madre, y luego llaman a eso colesterol “malo”, hay que ser bruto.
Esta noche ya tengo seleccionada la cena :-)
Julio 5, 2007 a las 15:35
¡¡ Qué bueno, qué bueno, qué buenooooooo!! Me pierden los huevos fritos con patatas ; )
Julio 8, 2007 a las 19:58
Veo que por un plato así babeamos todos.
Para las que me comentan lo de la operación bikini, teniendo en cuenta que aquí todavía no ha salido ni el sol y que si voy a la playa me tengo que dar protección muy alta, pues que no he pisado arena este año y si lo hago, tampoco tengo problemas en ponerme el bikini, a estas alturas no hay mucho que hacer ¿no?.
Para las patatas fritas crujientes lo que suelo hacer es cortarlas muy finitas y freírlas con aceite muy caliente todo el rato sin poner demasiada cantidad de patatas en la sartén y tomarlas nada más cocinadas. Sé de algunos que las congelan cortadas y las fríen sin descongelar en aceite muy caliente.