Una noche antes de salir al cine, como no teníamos mucho tiempo, nos pusimos unas rodajas de tomate con estragón y canela y unas tostas con pasta de sobrasada (que nombre más chulo ¿no?). Esto es una cena rápida y dulce.
Procuro ir al cine entre semana. Es más barato y no suele haber mucha gente. Aunque cada vez hay menos gente en el cine, por lo menos en los cines a los que voy. Yo creía que me gustaba la cultura pop, pero al final resulta que va a ser que no, que eso de ir al cine del centro comercial no me va, no me gustan ni la cartelera, ni el ambiente, ni el ruido. Alguna vez he ido, a veces por simple curiosidad, porque vas con amigos, porque ponen algo que me interesa y sobre todo en los últimos tiempos porque la última sesión empieza tarde, eso me parece bien, sobre todo los fines de semana.


Julio 10, 2006 a las 16:44
Igual es que te estás haciendo mayor… que ya hemos cruzado los 30 y las aglomeraciones poperas las soportan mejor los adolescentes.
Julio 10, 2006 a las 18:41
Todavía no he llegado a los treinta pero no puedo con los centros comerciales, siempre salgo con dolor de cabeza. Suele ser sobre todo porque en un espacio cerrado se concentra mucha gente.
Julio 16, 2006 a las 18:27
Hola
Aquí el ritual suele ser un poco más complejo, tal vez por razones históricas. Ablando del oolong y de los tes completamente fermentados (mi preferido es el de Darjeeling), hay un ceremonial completo adonde se mantenga el costumbre del te, sobretodo en familias más antiguas y conservadoras, por supuesto: calentar la tetera con agua herviente, poner una cucharita de te por persona y más una, añadirle agua sin dejarla hervir, tapar la tetera con un “abafador” (como un edredón para tetera), esperar cinco minutos para que la hojas del te se abran. Todavía, esto es ya demasiado para el tiempo de hoy :)
Saludos
Julio 16, 2006 a las 18:31
Esto era para el post del te