Ayer descubrí que el puré de calabaza con cebolla y pimiento verde y rojo, que es algo dulce, combina muy bien con el bonito en aceite de oliva embotado y unas escamas de sal de Maldón, que es salado.
Está bien tener una idea general dulce y de repente, descubrir algo salado, que se gradúa entre el sabor del bonito en aceite y los propias escamas de sal.
Este es un plato fácil de hacer y que me sirve para cuidarme en enero, después de los excesos navideños. Este mes donde más tengo que gastar es en la frutería.


Enero 14, 2007 a las 23:05
Yo me he quedado con las ganas de probar un huevo frito de codorniz con mermelada de frambuesa, en e
El Huevo. Se me cayó al suelo uno que cogí y ya no había más!
Lo dulce con lo salado mola.
Enero 14, 2007 a las 23:47
Humm puré de calabaza, el rey sol de mi dieta hipoalergénica. Creo que en casa empiezan a odiarlo ya y Pernan me ha puesto el sobremote de “la purés”.
Enero 15, 2007 a las 20:37
hafo hace muy a menudo purecito de calabaza… y le acabo de leer tu post en voz alta para q tome nota