Copiando a garbancita ®, que se inspiró en Jordi Herrera (restaurante Manairo), he asado las sardinas con mi soplete de cocina. Así dicho parece fuerte, pero imáginate si lo haces con un soplete de alta combustión. Es importante el papillot de papel de aluminio para no liarla con el aroma en el vecindario, que en el puerto mola el olor a sardinas asadas, pero en casa no.
Para acompañarlas salsa de tomate casera, también le hubiera venido bien una mermelada de tomate. Para terminar un queso suave, de leche de vaca, con unas onzas de chocolate.



Octubre 7, 2007 a las 19:01
Pues sí, es un poco fuerte verte con el soplete en ristre frente al papillote de sardinas. ¿Le da algún sabor especial? Otra forma de preparar las sardinas sin olor es haciéndolas a la sal.
Octubre 7, 2007 a las 20:06
¿Dónde estará mi soplete?
Me apunto al queso con chocolate.Ñam,ñam.
Octubre 7, 2007 a las 21:22
no des ideas a gente de bilbao, oye! que… son capaces de comprar lanzallamas y asar buenos bakalaos de aquí
Octubre 8, 2007 a las 09:40
Uys, al soplete mejor yo ni me acerco! Pero tu q eres manitas si si q es una buena idea…
Queso+ choco… Mola!
Octubre 8, 2007 a las 17:11
Me has matao con lo del queso con chocolate, qué buenoooooooooooo. Te lo copio pero ya. Uhmmm me encanta ese chocolate, además. Y ya está no? o lo gratinaste?
Jo qué envidia me ha dado las sardinas asadas, me vuelven loca. Necesito un soplete !!!!! Son muy caros?
Me ha hecho muchísima gracia lo del lanzallamas ja ja ja
Octubre 8, 2007 a las 18:44
¿soplete? ¿sardinas? ummm ¿qué tal si las bautizamos como sardinas a la kale borroka?
por cierto ¿dónde se compran sopletes?
Octubre 8, 2007 a las 19:28
apuntad, el soplete lo tienen en muchos sitos donde venden menaje de cocina, en torno a los 45€. Seguro que en ese gran bazar, al principio de la Gran Vía, lo tienen.
Octubre 8, 2007 a las 23:44
Cuento negro:
Mi vecino de abajo, que estaba muy enfermo por problemas asociados al tabaco, gustaba de escuchar todos los domingos por la mañana la misa de la tele a todo volumen, acompañada de un insoportable olor a sardinas que le preparaba su voluntariosa mujer.
Un domingo cualquiera, ya no se escuchó la misa, y el olor a sardinas no invadió nuestra cocina.
El lunes vi su esquela pegada con celo en el portal.
Me caía bien el tipo, antes de su muerte le pillaba fumando un cigarrillo clandestino en el portal, sentado a la mesa del portero. Cuando me veía llegar escondía el cigarrillo como un niño.
Pero qué queréis, lo de dejar de escuchar la misa de los domingos a tope -y no oler a sardina nunca más- fue un descanso.
Octubre 9, 2007 a las 10:56
Leyendo tu receta me he dado cuenta que no me expliqué bien cuando publiqué la receta de las sardinas. Yo las hago proyectando la llama directamente sobre las sardinas. Consigues que quede una costra tostada por fuera y que apenas estén hechas por dentro.
Aunque la opción del papillote es mucho más práctica por el tema de los olores, pero es que yo soy una adicta al benceno y los ahumados.
Octubre 9, 2007 a las 16:38
Lo dicho…necesito un soplete (qué mala es la envidia)
Octubre 12, 2007 a las 23:45
Gracias Mochales por el cuento, qué honor tener de comentario un cuento. He conocido a alguno como el de tu cuento, se me ha hecho muy familiar.
Garbancita gracias por la aclaración, he comprado más sardinas e igual me animo a hacerlo sin papillot.
Octubre 20, 2007 a las 18:00
Dicho y hecho, las sardinas al soplete directamente, muy buenas, con la piel crujiente, cras cras.
Octubre 12, 2008 a las 22:04
Entiendo que el deleite de la sardina está en su sabor fuerte, sobretodo en verano. Pero a mi no me atraen los sabores tan marcados…. por razones de salud ahora necesito una dieta abundante en sardinas… Conocen Uds. alguna forma de suavizarles el sabor (y por Dios: también el aroma)sin perder sus nutrientes?