¿Cuánto tiempo hace ya? Sí, más de año y medio. Puedo contar muchos motivos para este abandono, pero muchos sonarían a excusa y seguramente lo serían. Pero me ha venido bien este gran paréntesis para resituarme, algunos me habéis animado, otros me habéis tranquilizado y la mayoría de los visitantes, los que entran por buscadores, no han notado nada especial.

El caso es que sigo en Berlín, sigo cocinando más o menos como siempre. Comemos menos pescado (no es muy bueno y es carísimo), tenemos más aprecio por las salchichas y por las barbacoas y me he convertido en una fan del Spätburgunder. Tengo mis morriñas, quizá por eso preparé estos talos con chorizo. Sí, el chorizo se compra en los supermercados alemanes, es bastante común.

El talo es un pan plano de harina de maiz de origen vasco. La receta es de una redacción sencillísima, yo consulté estas dos recetas. Pero como suele ocurrir lo sencillo en apariencia no es tan fácil de lograr porque las masas de harina de maiz son difíciles de trabajar, me costó entender la masa y sólo a base de trabajarla conseguí formar los talos, con mucho cuidado suave-suave con los dedos sólo y ayudándome de harina de trigo.
Para cocerlo utilicé una olla de hierro, hubiera sido más apropiado una plancha de hierro o una sartén de hierro. El hierro es un buen material porque coge temperaturas muy altas y las conserva muy bien, lo que hace bastante fácil mantenerlas constantes.
Queda poco para Santo Tomás y animo a todo el que le guste el talo a hacerse sus propios talos, bien cocidos, no como esos que venden a precio de oro a medio cocer.

Diciembre 11, 2011 a las 20:06
Qué bien que vuelvas por aquí :) No conocía los talos, ¡qué interesante! y qué buenos con chorizo.
¡Espero verte pronto otra vez por aquí!
Diciembre 11, 2011 a las 20:36
Te seguía hace tiempo, te tenía en el reader y qué sorpresa hoy cuando he visto que había novedades por bocadorada! Me alegro de que vuelvas. Y menuda vuelta, con talos! Ya hay ganas de Santo Tomás. Ondo segi!
Diciembre 11, 2011 a las 23:48
Ostras he abierto el blog para ver quien había actualizado y me he vuelto a encontrar una entrada tuya, encantado de volverte a leer
Diciembre 12, 2011 a las 00:21
Y tanto que alegría! Un placerazo!! La vuelta es por todo lo alto! Gora los Talos!! o mejor dicho.. Wohn Thalli!! ;-)
Diciembre 12, 2011 a las 08:35
Guay! Ñam ñam! Intentaremos hacer un talo, nos vamos a reir un ratito! Ongi izan! Muak!
Diciembre 12, 2011 a las 09:40
Oh! Estoy abrumada con todos estos comentarios :) Muchísimas GRACIAS por todos estos ánimos!! Besos a todos!!
Diciembre 12, 2011 a las 12:53
Siempre es un placer leerte. A ver si nos cuentas algo de Berlín. Te gusta?
Diciembre 12, 2011 a las 13:21
Me alegro de que estés por aquí.
Y mucho más con estos talos tan ricos.
Besos y buena semana.
Diciembre 12, 2011 a las 15:43
Me alegra verte de vuelta. Eres responsable de mi adicción a los blogs de cocina porque antes del tuyo no frecuentaba ninguno. Esos talos no tienen nada que envidiar a los de El arenal de Sto Tomás
Diciembre 12, 2011 a las 15:44
…más bien al contrario…jejeje
Diciembre 13, 2011 a las 09:42
Cuanto tiempo!!! Sigo entrando en tu blog de cuando en cuando y hoy me he llevado una grata sorpresa.
Y esos talos tienen una pinta estupenda.
Diciembre 14, 2011 a las 09:03
¡Ay! Estoy abrumada de ver tanta gente por aquí y me alegro mucho. A ver si le doy a esto un poco de continuidad… jeje!!
Diciembre 14, 2011 a las 17:58
Mmm, cuidado con al adicción a la spätburgunder, que luego te pasas a la versión francesa y entonces si que estas perdida :).
Un placer leerte de nuevo :)
Enero 3, 2012 a las 16:46
Me alegro mucho de tu reaparición. Seguro que tienes un millón de cosas interesantísimas sobre Berlín para contar.
Enero 19, 2012 a las 10:18
Hombre menuda sorpresa!!!.
La única integrante femenina de la Panda ha vuelto!.
No sabes lo que me alegro, y más lo que se alegrarán los montones de personas allegadas a las que les había recomendado tu blog y que se habían vuelto fans tuyas.
Espero que el tiempo, el ánimo y la morriña te permitan retomar esta tarea.
Un abrazo
Carlos