El sábado pasado salí por la mañana a disfrutar de los carnavales. En la plaza del teatro Arriaga estaba Gargantua y como es costumbre una gran fila de niños esperaban a ser devorados por este hombretón. Y lo que es peor, para que después de ser devorados fueran cagados. ¡Pobres niños!
El personaje debe dar su morbo, sobre todo a los niños. Gargantua gusta a los bilbaínos. No sé lo que pensaría François Ravelais sobre el Gargantua bilbaíno.
Siguiendo con mi paseo cruzamos por la churrería del Arenal, que alguna merienda me va a dar todavía. Hasta la cafetería New Inn Urrestarazu, una cafetería para fumadores y no fumadores, con pintxos majos y un café bueno.

Marzo 2, 2006 a las 22:56
Es que Gargantúa representa la idiosincrasia del bilbaino: ¡a que no..!
A:¿a que no te comes un burro relleno de churrasco?
B: ¿que no?
No hay más que fijarse en lo amoratado de la tocha gargantuesca para comprender el riesgo triglicérido de este hombre, con esa dieta a base de niños peneuvistas…
Marzo 3, 2006 a las 14:48
J,e je, a mí también me gusta Urrestarazu, y por cierto, muy gráfico lo del Gargantua
Marzo 3, 2006 a las 14:49
Y segundo por cierto, vaya cambio en las categorias, me imagino que las primeras serían provisionales