Este y oeste – Viaje a Madeira (3)

Ya he comentado lo difícil que es la isla, resulta que nosotros estábamos hospedados en Funchal, que está al sur de la isla y que optamos por ir en transporte público a ver la isla. La experiencia es interesante y barata, pero la verdad es que no es cómoda. A pesar de que la isla es pequeña y que tiene carreteras rápidas, gracias a túneles y viaductos, los autobuses de línea van por las carreteras normales, esto es, las que parecen un puerto continuo porque están todas en pendiente y llenas de curvas, además son estrechas.

Autobus en Porto Moniz

Muchos pueblos o poblados no tienen calles, la carretera pasa prácticamente por todas las casas, por lo que la arteria es la carretera, lo que hace que no tengan muchos servicios comunes. Lo ves cuando vas en autobús y paras delante de una casa donde se monta un anciano que va un poco más adelante a casa de su hija, o cuando se monta una niña que va unos kilómetros más en el camino a casa de una amiga, etc. Y nosotros allí, haciendo el camino de principio a fin. Funchal-Porto Moniz, cruzando por el centro de la isla y volviendo, Porto Moniz-Funchal por el oeste de la isla. Y en otro día, Funchal-Punta de Sao Jorge por Machico y la vuelta por Ribeiro Frío, para conocer el este de la isla.

Vista desde el mirador

Unas vistas alucinantes, paisajes preciosos, plantaciones de vides imposibles, yo que tiendo a marearme en autobús, a pesar de ser viajes largos en vehículos realmente viejos y para gente menuda como yo (pobrecitos los grandes), aguante bastante, sobre todo el segundo día. Si hay alguno que quiere repetir la gesta, le aviso que los viajes son largos, hasta Porto Moniz tardamos más de 3 horas y hasta la Punta de Sao Jorge más de 2 horas. Dentro de estos tiempos cuenta, que para en el camino en poblaciones intermedias y puedes bajarte del autobús durante un cuarto de hora, a veces lo suficiente como para ver un poco el pueblo, así hemos conocido también, Ribeira Brava, Sao Vicente, Calheta o Santana.

Piscinas en Porto Moniz

Después de estos largos días, nada mejor que ir a cenar a cualquier restaurante italiano de los muchos que abundan y que dan buena comida, donde te ponen la pimienta con unos molinillos gigantes. He comido en italianos bastante peores y más caros, son opciones baratas, ricas y sencillas, que es importante después de un día agotador, donde no te apetece pensar mucho qué comer o a donde ir a cenar.

Molinillo gigante

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30-Sep-2007 - Sitios para comer, Curiosidades

2 comentarios

  1. Pernan dice:

    Vaya aventura! A mi viajar en bus tanto tiempo me mata, pero parando para estirar las piernas y cotillear esas pisci-playas, seguro que mola. Qué sitio tan chulo, me encanta la foto de la costa! Más más más!

    30-Sep-2007 a las 8:23 pm. Permalink para este comentario.

  2. Pi-Rakas dice:

    ¡Pero qué envidia…! ¡¡Diosss!! ¡¡QUÉ ENVIDIAAAAAAAAAAA…!!

    30-Sep-2007 a las 9:31 pm. Permalink para este comentario.

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