Paella de carne primaveral
Con la llegada de la primavera se nos ocurre reunirnos con los amigos y familiares para hacer comidas al aire libre a ser posible. Lo que ocurre es que lo que imaginamos va a ser un precioso día primaveral, con un cielo azul intenso, ni rastro de bruma, con una temperatura ideal, ni frío ni calor, puede ser que no se cumpla. Últimamente, el día amanece primaveral eso sí, con una humedad en el ambiente superior al 70%, nublado por lo menos, fresquito para vestimentas veraniegas y un sirimiri que no termina en todo el día o peor rayos y truenos. Esta zona en la que vivimos suele ser así, que sí, que sí, también hay días preciosos, donde disfrutas del color, olor, intensidad y vida con todos los sentidos, salvo los alérgicos que notarlo lo notan, aunque no lo disfrutan.
Quedamos para comer en una sociedad de montaña con amigos. La comida fue perfecta, paella y fresas con nata. Era el sitio más apropiado para hacer una paella, mientras disfrutábamos de la compañía, nos poníamos al día y nos divertíamos. Una pena que no se pueda comprar el tiempo, o por lo menos alquilarlo para un rato, para disfrutar de las vistas o de un paseo.
No hay comentarios
¡Serás el primero en comentar!


