A los que nos gusta la carne y la chuleta en particular, tenemos un sitio al que debemos ir por lo menos una vez en la vida, el Txakoli Simón.
Lo sé, no es fácil llegar, pero tampoco es para tanto. Yo te recomiendo que vayas desde Bilbao en un día bueno, de esos en los que luce el sol y se puede estar en manga corta al solete. Que subas al monte Artxanda en funicular y te des un paseo hasta el txakoli Simón, si te pierdes un poquito, paseas un poco más y haces más hambre. Hay comedor dentro, incluso alguno de los comedores debe tener buenas vistas, pero lo bueno está en la campa, bajo los árboles, en las mesas corridas. Un detalle chulo, la carta de vinos es extensa.
Vas a la barra, pides lo que quieres comer, la chuleta en kilos, no hay chuletas inferiores a 700g, y te vas a esperar a la mesa elegida en la campa. Cuando llegue tu turno, como en la carnicería, recoges tu comida y a ponerse las botas. Por cierto, en la campa no se puede reservar sitio, el primero que llega elige mesa.
Es la gloria. Claro que sí. De esos que no importa repetir.



Abril 15, 2009 a las 16:45
ay ené, qué ratos más buenos hemos pasado en el Txakoli Simón. Además de su “momento chuleta” se lo trabajan muy bien en el asunto fiestas y eventos…
Junio 8, 2009 a las 13:19
Genial, me encanta!!!
Allí comí mi primer chuletón y repetimos en casi cada visita en primavera/verano repetimos!!!
Este año todavía no hemos estrenado temporada, pero después de ver tu reportaje… creo que no tardaremos.
Musuxus