Unos días en Córdoba

Anotado: Junio 26, 2008 @ 7:23 pm por bocadorada Permalink

Había estado en Córdoba hace años. Conocía y recordaba su olor, olor a azahar y flores, era otra época del año. Esta vez, no olía a lo mismo, hacía mucho más calor y había más turistas. De todas formas nos lo hemos pasado bien, no sé si mejor que aquella vez pero muy bien. Córdoba es una ciudad seria y un tanto austera, amable y atenta, pequeña y humilde.

Pisto

Raciones, medias raciones o tapas, finos, cervezas, claras, mezquita, sinagoga, puente romano, Guadalquivir, alcázar, Judería, patios, callejeo tonto, y a pasar el tiempo, siesta al mediodía con baño en piscina, que no conviene estar al sol a esas horas. Salmorejos, flamenquines, gazpachos, berenjenas fritas con miel, croquetas, pisto, embutido de cerdo, y más. No hemos pasado hambre.

Bacalao

En la Judería, lo importante no es entender donde va el camino, más bien hay que entender cómo se compone el barrio. Las calles no son horizontales o verticales, ni siquiera diagonales, son sólo calles para llegar a algún sitio.

Fuera de la Judería están los sitios que te recomiendan los cordobeses, Bodegas Campos (tiene unos carteles muy chulos) o Taberna San Miguel (Casa El Pisto), que tienen una carta limitada pero muy controlada, para no confundir y no fallar.

Patatas bravas con clara

En Córdoba nacieron Séneca, Averroes, Maimónides, Abas Ibn Firnas, Juan de Mena, Luis de Góngora y Manolete. A pesar de estar llena de historia, no es una ciudad que mira al pasado, es una ciudad que vive el presente, lo aprovecha bien y empieza a mirar el futuro. La zona está habitada desde la prehistoria, pasando por la época prerromana, romana, visigoda, musulmana, hasta llegar a la cristiana, ves huellas de estas épocas dándote un paseo sólo por la mezquita.

Una pena que tengo es que no mira al Guadalquivir, que no lo disfruta, y la realidad es que es una gozada sentarse cerca, por ejemplo cuando está cayendo el sol. Para ver volar a todas esas aves, ¡cuánta riqueza! Uno de los mejores momentos, sentado en la única terraza que vimos al lado del río, comiendo unas fantásticas croquetas y berenjenas, el sitio se llama Bar Restaurante Ayesta. Estaría bien dejar de tratar al río como un obstáculo y empezar a disfrutar de sus márgenes y sus pasos. Lo mismo que redescubriendo el mihrab.

Guadalquivir

Los guiris nos solemos mover por la judería, pero los cordobeses se mueven hacia el otro lado de la mezquita, por ejemplo en la plaza de La Corredera, donde cada noche se reúnen para tomar algo entre amigos. Y sin exagerar en los precios. Hasta los horarios son distintos en una zona y en otra.

Unos anuncios sobre el tema... (o no)

7 Comentarios

  1. Jesús C.
    Junio 27, 2008 a las 15:08

    Esta entrada debería de ser censurada por obscena!! Pero que barbaridad!!!!

    :)

  2. La Cocina Mía
    Junio 27, 2008 a las 20:02

    Por favor, se me ha quedado la boca hecha agua…
    Esto es un pecado.

    Besos

  3. Laura
    Junio 30, 2008 a las 21:00

    Soy cordobesa y me encanta que hayas disfrutado de tu viaje… Espero que vuelvas pronto para seguir descubriendo nuevos rincones con encanto que esconde la ciudad.
    Un saludo; Laura.

  4. gsus
    Julio 9, 2008 a las 01:49

    estas bien?

  5. pitxo
    Julio 14, 2008 a las 20:48

    Me ha encantado leer tu texto Hitz. Me ha gustado mucho. No habéis pasado hambre, no. :)

  6. pesto
    Julio 23, 2008 a las 16:36

    Este blog murio, o está de vacaciones?

    Me encanta….

  7. BocaDorada
    Agosto 11, 2008 a las 19:30

    pesto, algo así como vacaciones.

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