De lo de comer y beber hemos hecho lo que hemos podido porque en tres días no da para más. Ya eramos fanses del cerdo y seguimos siéndolo sólo que necesitamos un periodo de abstinencia para seguir apreciándolo. Una parrillada, jeta, tostas, brasas, embutidos, jamón, qué se yo… De beber, vinos ricos que acompañan perfectos o cañas que también nos gustan.
Las zonas donde comer así están en el centro, que no tiene pérdida, alrededor de la plaza Mayor, la catedral vieja y la universidad, y también un poco más alejado alrededor de la calle Van Dyck.
De exposiciones hemos visto un par de cosillas, muy chulas ambas que no nos han defraudado más bien al contrario. La primera Los Tesoros de los Hijos del Cielo, en el Museo de Arte Oriental de Salamanca, una exposición de una colección privada que va desde el arte chino del neolítico a la dinastía Ming, las que se muestran son piezas de una gran belleza. La segunda era en el Museo de Art Nouveau y Art Déco, en la casa Lis, donde no sólo las piezas que se exhiben tienen su gracia, el edificio, modernista, es muy significativo, con grandes vidrieras.







Agosto 29, 2007 a las 08:40
Os lo habéis pasado bien, eh? Por aquí también hay mucho amor al gorrino. Hay un sitio que se llama Acapulco que os iba a encantar. Tienen mesas camillas grandotas, con sus faldas incluídas, y en invierno ponen braseros eléctricos. La especialidad es la barbacoa. Panceta, chuletas, forro (jeta)…
Agosto 29, 2007 a las 08:43
Tengo un amigo que estudió un tiempo en Salamanca. Me llevó a Van Dyck de tapas y aluciné. No pudimos cenar después ; )
Agosto 29, 2007 a las 09:00
Joder, un Protos, hmmm, tu estás aprendiendo demasiado…
Bueno, eh?
Agosto 29, 2007 a las 15:25
Jo, como os lo montais! Muy bien!
Agosto 29, 2007 a las 19:32
Que suerte, conozco personalmente a los dueños de la colección oriental, viven en Segovia por y para el arte.
Me alegro que te gustara la colección porque es su orgullo
Agosto 29, 2007 a las 20:22
dr. muerte, nos lo hemos pasado bien, seguro que tienes razón y nos gustaría, jeje.
milcolores, en esta calle lo único reseñable que hay son los bares con tapas, pero son muy reseñables.
Javi, nos lo recomendaron y nos gustó mucho.
Pernan, el que no corre vuela, ya he visto esos helados que os tomáis, yum yum qué envidia de fotos.
Rosa, nos encantó la colección, fue una sorpresa, entiendo que estén orgullosos, tienen motivos. Tengo en la memoria muchas de las piezas que no se me olvidarán.
Agosto 29, 2007 a las 20:31
Y los versos del poeta y borrachín Li Po que acompañaban la exposición, ayudaron bastante a apaciguar la digestión de tanto puerco.