Al final no fuimos al Txakoli Simón, porque el tiempo amenazaba y en el Simón no tienen carpa. El plan era perfecto, quedar en el barrio de los del cumpleaños a tomar unos marianitos, subir en el funi a Artxanda, paseo hasta el Simón, comer txuleta y divertirse. Pero lo cambiamos por ir a la cervecería Los Rosales en Txurdinaga a comer pollo en Bilbobus, la cervecería está semicubierta, tiene un toldo con el que si llueve no te mojas.
Es que en el Simón lo que mola es comer fuera y además eramos muchos y no reservan las mesas de fuera. Aún así, me lo pasé muy bien, volví a la adolescencia, a la cervecería, a los recreativos, descubrí los dardos (resulta que soy horrible, como para sacarle un ojo a alguien sin pretenderlo). Los bolos, que guay es la minibolera, creo que volveré a ese sitio, además tenían unas rabas muy ricas.
Todo el día por ahí comiendo, bebiendo, riendo. Y como llevábamos dinero para la txuleta y al final comimos pollo, nos duro mucho, pero mucho mucho.



Mayo 24, 2007 a las 09:39
Planazo :)
Mayo 24, 2007 a las 14:50
Interesante plato para probar en el Txakoli simón es un hígado de pato a la plancha que sirven con un vino de Sauternes o como fué en mi caso con un tokaj de 5 puttonyos.
Mayo 28, 2007 a las 18:02
unos minibolos, que guay! nos perdimos lo mejó
Junio 1, 2007 a las 11:35
dardos… jejeje
yo ganaría siempre si diesen puntos por clavarlos en la pared alrededor de la diana…
Junio 1, 2007 a las 14:29
y yo me lo perdí!